En medio del ajetreo diario y las demandas del mundo, es fácil perder de vista lo que realmente nos hace felices y benditos. Pero la buena noticia es que Jesús nos enseña somos Bendecidos por vivir como Dios quiere.
Hoy exploramos las Bienaventuranzas de Mateo 5:7-12, que nos recuerdan cómo nuestras acciones hacia los demás reflejan nuestra relación con Cristo y nos acercan a la plenitud de Dios. Si alguna vez has sentido que tus relaciones te han traído paz o dolor, este post te invita a reflexionar y tomar acción.
Jesús nos dejó un “alfabeto cristiano” en las Bienaventuranzas, donde cada una nos habla de un atributo esencial para ser bendecidos. En las primeras cuatro, enfatizamos la relación con Dios (por supuesto te dejo el link para que puedas leerlo también) Bienaventurados por tener una relación con Dios, pero aquí nos centramos en las cuatro siguientes: misericordiosos, de corazón puro, pacificadores y perseguidos por la justicia. Usando la Biblia como fundamento, veamos cómo estas bendiciones transforman nuestras vidas.
1 Bienaventurados los compasivos (misericordiosos)
Dios bendice a los compasivos, porque serán tratados con compasión. Mateo 5:7 NTV
Jesús nos llama a ser como Él, mostrando compasión por quienes están en necesidad. La misericordia no es solo dar ayuda; es entender el dolor ajeno y responder con amor; un claro ejemplo es el padre descrito en Lucas 15:20-24 quien estaba lleno de amor y compasión para recibir a su hijo pródigo.
La misericordia no es solo dar ayuda; es entender el dolor ajeno y responder con amor.
La compasión que Dios anhela que nosotros seamos Bendecidos por vivir como Dios quiere es aquella que aun en los pequeños detalles de la vida como ayudar a un desconocido en un supermercado, a un compañero de trabajo, por supuesto a nuestra propia familia no solo aliviamos una carga temporal en ellos sino también reflejamos la imagen de Cristo.
2 Bienaventurados los de corazón puro
Dios bendice a los que tienen corazón puro, porque ellos verán a Dios. Mateo 5:8 NTV
Esta bienaventuranza, Jesús introduce un énfasis moral: un corazón limpio para poder tener una visión espiritual correcta; de hecho las personas usualmente tratan de disimular ante los demás sus verdaderas intenciones con palabras, gestos pero no ante Dios; por ello Él nos recuerda en Jeremías 17:9-10 lo siguiente
»El corazón humano es lo más engañoso que hay, y extremadamente perverso. ¿Quién realmente sabe qué tan malo es? Pero yo, el SEÑOR, investigo todos los corazones y examino las intenciones secretas. A todos les doy la debida recompensa, según lo merecen sus acciones». Jeremías 17:9-10 NTV
La pureza de corazón no es el estado natural del hombre, es el fruto de ser Bendecidos por vivir como Dios quiere.
La pureza de corazón no es el estado natural del hombre, es el fruto de ser Bendecidos por vivir como Dios quiere. El término “limpio” significa “no mezclado”, “no adulterado”. por ello en Santiago 4:8 nos orienta que nuestra voluntad no puede estar dividida, mezclada o adulterada entre el comportamiento del mundo y la voluntad de Dios y esto se debe de reflejar en acciones concretas para con Dios y el prójimo.
3 Bienaventurados los que procuran la paz
Dios bendice a los que procuran la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Mateo 5:9 NTV
La paz trasciende a la ausencia del conflicto entre dos naciones; esta se refiere a la armonía y tranquilidad en el corazón del ser humano para con Dios y para con sus semejantes; por ejemplo el saludo Judio shalom que significa paz es la expresión llena de deseos de bendiciones de Dios sobre una persona.
En medio del caos que la humanidad ha cosechado por su propio esfuerzo; Dios nos recuerda que Él está lleno de paz, y por ello Él se ha revelado a nosotros como:
- Dios de Paz. Rom 15:33
- Jesús es el Principe de Paz. Isa 9:6
Los que hemos sido reconciliados con Dios, por fe en Cristo, debemos convertirnos en reconciliadores, pacificadores.
Dios en su esencia es paz y quiere que nosotros vivamos en esa armonía donde el pecado no nos domine sino que podamos lograr ese estado tan anhelado por nuestra alma en la cotidianidad; vivamos entonces como verdaderos discípulos de Jesucristo y obtengamos de Él esta regalo:
Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo. Juan 14:27 NTV
La dicha y recompensa de los pacificadores es que serán reconocidos por lo que son, hijos de Dios, pues demuestran el carácter y misión de Dios. Su parentesco con Dios es visible. Es decir, los que hemos sido reconciliados con Dios, por fe en Cristo, debemos convertirnos en reconciliadores, pacificadores.
4 Bienaventurados los que son perseguidos por hacer lo correcto
10 Dios bendice a los que son perseguidos por hacer lo correcto porque el reino del cielo les pertenece. 11 »Dios los bendice a ustedes cuando la gente les hace burla y los persigue y miente acerca de ustedes y dice toda clase de cosas malas en su contra porque son mis seguidores. 12 ¡Alégrense! ¡Estén contentos, porque les espera una gran recompensa en el cielo! Y recuerden que a los antiguos profetas los persiguieron de la misma manera. Mateo 5:10-12 NTV
Los pacificadores serán también perseguidos. Parecería que el mundo debería felicitar a los discípulos por su aporte al bienestar social y moral de la humanidad. Sin embargo, durante gran parte de la historia del cristianismo ha sido todo lo contrario. Jesús advirtió a los discípulos del costo de seguirlo, parte del cual sería la persecución (Luc. 11:49; 21:12; Juan 15:20).
La vida de Jesús y sus enseñanzas han chocado con el sistema de valores de la humanidad y por ello lo crucificaron; por ello nos advierte que al ser Bendecidos por vivir como Dios también nosotros seremos objetos de burlas, mentiras, y persecuciones.
La paradoja es evidente y sorprendente. Jesús llama a los perseguidos dichosos, todo lo contrario a lo que normalmente se piensa. La razón para esta dicha es triple:
- El reino pertenece a ellos
- Tendrán una recompensa grande en los cielos y
- Forman parte de una gran compañía de profetas que fueron perseguidos.
Por estas razones, el discípulo debe enfrentar la persecución con gozo y alegría. La persecución purifica la iglesia, fortalece el testimonio y produce un crecimiento numérico. Esta verdad ha sido confirmada desde el primer siglo hasta nuestros días.
Busquemos a Dios en la siguiente oración:
Padre Eterno; gracias por entregarnos un mensaje de esperanza y desafío a través de Jesucristo, permítenos ser hacedores de tu palabra al vivir en compasión, con el corazón puro, procurando la paz y al tener la actitud correcta al ser perseguidos por ser tus discípulos. Padre, ayúdanos para mantenernos dentro de tu voluntad y crear relaciones de bendición con las personas que están a nuestro alrededor.
Permíteme concluir diciendo:
Estamos llamados a ser Bendecidos por vivir como Dios quiere; es decir, a ser sal y luz en este mundo (Mat. 5:13-14) y por ello el mundo nos rechaza; aun así debemos vivir como verdaderos discípulos de Cristo siendo compasivos, llenos de amor genuino y procurando la paz con nuestro prójimo… El desafío está en la mesa; ¿Lo tomarías?
¡Gracias por acompañarme en esta jornada de inspiración!